Lisboa es uno de esos lugares que aunque ya los hayas visitado, siempre querrás volver.Cualquier excusa es buena para hacer una escapada al país vecino y disfrutar de todos sus encantos.


Aquí van algunas pistas para descubrir la capital de las 7 colinas:

Coger el tranvía nº 28. Además de trasladarnos a una época pasada, ofrece una perspectiva muy agradable de la ciudad porque además de subir hasta el Castillo de San Jorge, pasa por monumentos como la Sé, que es la catedral de Lisboa, el mirador de Santa Luzía o barrios como el de Alfama. Tiene varias paradas así que es recmendable subir la colina y bajar andando.

Contemplar las vistas desde el mirador de San Pedro Alcántara. Si es al atardecer, la imagen será imborrable en la memoria.

Pasear el barrio de la Baixa y sus encantadoras plazas. La del Rossio, siempre bulliciosa; Figueroa, desde donde se ve el castillo de San Jorge, unida a la del Comercio por la Rua Augusta; y la de los Restauradores, de donde sale la Av. Liberdade, la más importante, y que llega a la moderna Marqués de Pombal. En el recorrido, sorprende una estructura de hierro, el ascensor de Santa Justa, que si en algo recuerda a Gustave Eiffel es porque fue construido hace más de cien años por Ponsard, un discípulo suyo.

Visitar el Monasterio de los Jerónimos y la Torre de Belém.

Joyas del gótico ‘manuelino’ porque pertenecen a la época de Manuel I, un estilo que se puede descubrir en muchos lugares históricos de Portugal. Monumentos que pertenecen al Patrimonio Mundial por la UNESCO, recuerdan por su ubicación a una época gloriosa y fascinante de navegantes.

Probar los pasteles de Belém.

Es imprescindible probar este dulce típico combinado con un buen café portugués y uno de los sitios preferidos por los lisboetas es la pastelería de Belém, y también de los turistas. Está pegada al Monasterio de los Jerónimos y tiene un inconfundible toldo azul.

Cena y copa en el Bairro Alto.

Es un barrio con cafeterías, bares y restaurantes ideales para una cena íntima y tomar una copa en Pavilhao Chinés (R. Dom Pedro V 89) un lugar muy especial, escondido y con un estilo de los años 20 que como mínimo, te sorprenderá.

Un café en A Brasileira.

En el elegante y bohemio barrio del Chiado está la cafetería más famosa de la capital, por el buen café, su decoración árt decó y su ambiente único.

Tenemos un viaje previsto muy pronto, ¿te vienes?